El paro estatal sacude el país: bloqueos aéreos en la Patagonia y una jornada de fuerza que paraliza servicios clave

El paro estatal sacude el país: bloqueos aéreos en la Patagonia y una jornada de fuerza que paraliza servicios clave

La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) inició una protesta nacional con cortes en los aeropuertos de Bariloche y El Calafate, en exigencia de una urgente reapertura de las negociaciones salariales para la administración pública. La medida incluye movilizaciones en Aeroparque, el Servicio Meteorológico Nacional y el INTI, mientras se garantizan apenas guardias mínimas en hospitales y se afecta la recolección de basura, migraciones y el control de plantas nucleares.

En el inicio de una jornada de protesta convocada por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), las primeras acciones de reclamo se hicieron sentir con fuerza en dos puntos neurálgicos de la Patagonia argentina. Los aeropuertos de Bariloche, en Río Negro, y El Calafate, en Santa Cruz, amanecieron bajo bloqueos que interrumpieron la operatividad habitual, como parte de un plan de lucha que exige la inmediata reapertura de las paritarias para el conjunto de los empleados públicos nacionales. El objetivo central de la medida es recomponer el poder adquisitivo perdido durante los dos últimos años, un período en el que la inflación erosionó de manera sostenida los salarios del sector estatal.

Mientras los cortes en las terminales aéreas del sur generaban demoras y malestar entre pasajeros, el gremio ya ultimaba los preparativos para trasladar el conflicto al corazón de la ciudad de Buenos Aires. Desde las once de la mañana, una concentración comenzará a reunirse frente al Aeroparque Jorge Newbery, en el sector de Costa Salguero, en la intersección de la Avenida Costanera Rafael Obligado y Jerónimo Salguero. Una hora más tarde, pasado el mediodía, los dirigentes sindicales ofrecerán una conferencia de prensa desde el propio aeropuerto porteño, con el objetivo de visibilizar las demandas del sector y amplificar el impacto de la protesta.

Pero el alcance de la medida de fuerza no se limita a los cielos. La jornada de descontento se extenderá a lo largo de toda la jornada hacia otros organismos estratégicos del Estado. Desde las diez de la mañana están previstas manifestaciones en el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y en diversos institutos dedicados a la ciencia y la tecnología, entre los que sobresale el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI). En esta última dependencia, el malestar gremial se dirige con especial crudeza contra el reciente anuncio del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, quien comunicó la eliminación de más de novecientas funciones que los trabajadores consideran vitales para el correcto desenvolvimiento de las tareas estatales.

El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, salió al cruce de las críticas habituales hacia el empleo público y aseguró que el clima social comienza a inclinar la balanza a favor de los reclamos sindicales. “Tenemos que aprovechar este momento porque la sociedad nos empieza a dar la razón. Quedaron atrás la campaña de desprestigio y la estigmatización sobre el empleo público”, afirmó el dirigente. En un tono desafiante, Aguiar sentenció: “Ya todos se dieron cuenta de que no había ñoquis y que los recortes sobre el Estado no beneficiaron a nadie, sino que se tradujeron en una fenomenal pérdida de derechos para toda la sociedad”.

Servicios esenciales con guardias mínimas y un enorme entramado de actividades afectadas

Paralelamente a las movilizaciones, la medida de fuerza impacta de lleno en la prestación cotidiana de numerosos servicios que dependen del Estado nacional. En los hospitales y centros asistenciales solo se garantizarán guardias mínimas, con atención de urgencia prioritaria para niños, adolescentes y adultos mayores. El resto de las prestaciones rutinarias sufrirá demoras o suspensiones a lo largo de la jornada.

Pero el listado de sectores alcanzados por la protesta es mucho más extenso y revela la capilaridad del conflicto. La recolección de residuos, los auxiliares de educación, la guardia urbana, Migraciones, los controles sanitarios en puertos y aduanas del Senasa, los radiooperadores de medios públicos, las brigadas de manejo de incendios forestales, los agentes de tránsito, los controladores aéreos, la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) y el mantenimiento de plantas nucleares se cuentan entre los rubros donde la actividad se verá sensiblemente reducida o directamente interrumpida. La amplitud del paro evidencia la decisión de ATE de exhibir el poder de fuego de la administración pública en su conjunto, en un intento por forzar al Ejecutivo a sentarse nuevamente en la mesa de discusión salarial.

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