Represión y desamparo: la doble injusticia que golpea a los trabajadores de Fate

Represión y desamparo: la doble injusticia que golpea a los trabajadores de Fate

Mientras aguardan una solución por el cierre de la fábrica que dejó a casi mil familias sin ingresos, empleados fueron brutalmente desalojados por la Policía de la Ciudad cuando se manifestaban pacíficamente frente a la Secretaría de Trabajo. “Reprimir a laburantes que reclaman por su fuente de trabajo es horripilante”, denunció uno de los afectados.

La pacífica protesta de los exempleados de la emblemática fábrica de neumáticos Fate se transformó en una jornada de terror. Lo que debía ser un reclamo legítimo por la continuidad laboral y la intervención estatal ante el cierre de la planta, terminó en una escalada de violencia institucional cuando efectivos de la Policía de la Ciudad avanzaron sin mediar palabra contra los manifestantes congregados en las cercanías de la Secretaría de Trabajo. Gomas, golpes y gases lacrimógenos fueron la respuesta del Estado a casi un millar de familias que, en dos semanas, pasaron de tener un sustento a ser víctimas de la represión.

Jorge Ayala, un operario que dedicó 32 años de su vida a la fábrica, relató con crudeza el episodio a Página/12. Los trabajadores, acompañados por referentes de la izquierda, el peronismo, el gremialismo y diversas organizaciones sociales, se congregaron en la vereda y un sector de la calle Alem, sin obstruir en ningún momento el carril del Metrobús. “Estuvimos quince minutos y, de repente, empezó una represión de la Policía de la Ciudad que no vimos venir, con balazos de goma y gas pimienta. Avanzaron para hacernos retroceder, y nosotros no opusimos resistencia, pero el avance fue brutal”, describió Ayala, quien además resultó herido en una pierna por un perdigón. “El ataque fue tan fuerte que se descomponían compañeros. Es una situación horrible para nosotros, porque los laburantes no estamos acostumbrados a estas cuestiones”, agregó con pesar.

La jornada del miércoles había comenzado con una audiencia en el ministerio de Capital Humano, donde se esperaba algún indicio de solución para los más de 900 despedidos. Sin embargo, el encuentro entre los representantes de la firma y los gremios no arrojó resultados positivos. Fue al salir de esa reunión, cuando la manifestación transcurría de manera pacífica, que la violencia estalló. Los efectivos, bajo el comando de Jorge Macri, cargaron contra los presentes y los empujaron hasta la zona de Retiro. “Querían que no cortáramos el Metrobús, pero nunca estuvo cortado; de hecho, ellos mismos lo interrumpieron para arrasar con nosotros”, manifestó Micaela Maldonado, una militante de izquierda que presenció atónita los hechos.

El secretario general del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA), Alejandro Crespo, explicó que la movilización tenía como objetivo solicitar la injerencia del gobierno de Javier Milei ante la determinación de la familia Madanes Quintanilla de cesar definitivamente la producción. Esta decisión empresarial se enmarca en la apertura de importaciones, principalmente desde China, que ha dejado a la industria local en una situación crítica. Crespo, con la voz quebrada por la impotencia, defendió el derecho legítimo a la protesta y agradeció el acompañamiento de otros sectores, aunque lamentó profundamente que “todos y cada uno seamos testigos de esta injusticia y tuvieran que vivir este papelón para el país”.

Desde la vereda política, el dirigente del Partido Obrero Gabriel Solano fue contundente al calificar lo sucedido como “una represión brutal” orquestada por Jorge Macri. Según su análisis, esta acción se inscribe en “una campaña reaccionaria, punitivista y antipopular” con el objetivo subyacente de congraciarse con el presidente Milei, utilizando a los trabajadores como un costo político y social.

Mientras la herida de la represión aún sangra y la incertidumbre laboral persiste, los exempleados de Fate mantienen una permanencia pacífica en la planta fabril en un último intento por visibilizar su drama. La esperanza, aunque herida, no se extingue, y apelan a la solidaridad de la comunidad para sostener su lucha. Quienes deseen colaborar pueden hacer sus contribuciones a través del alias fatenosecierra, perteneciente al Sindicato del Neumático. La próxima audiencia, fijada para el miércoles siguiente, coincidirá con el fin de la conciliación obligatoria y se presenta como un nuevo y decisivo capítulo en esta batalla por la dignidad y el trabajo.

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