Graves denuncias contra el director mileísta de la Casa Argentina en París a 50 años del golpe: lo acusan de clausurar la memoria y abrir las puertas a la ultraderecha

Graves denuncias contra el director mileísta de la Casa Argentina en París a 50 años del golpe: lo acusan de clausurar la memoria y abrir las puertas a la ultraderecha

En una extensa carta pública, exdirectores y exdirectoras de la institución con sede en la capital francesa señalaron a Santiago Muzio por negarse a colaborar con el homenaje a las víctimas de la dictadura, remover una placa en recuerdo de los 30 mil desaparecidos y convertir el espacio en un punto de encuentro para agrupaciones extremistas. La misiva, que expresa “estupor y tristeza”, advierte sobre un clima de intimidación entre los residentes.

En el marco del quincuagésimo aniversario del quiebre institucional que sumió al país en la oscuridad del terrorismo de Estado, un grupo de referentes que condujeron a lo largo de distintos gobiernos democráticos la Casa Argentina en París rompió el silencio para denunciar con dureza la gestión actual del espacio. Los firmantes, que representan una trayectoria de gestión plural y republicana, dirigieron sus críticas contra Santiago Muzio, el actual responsable de la institución señalado por su cercanía al oficialismo libertario, a quien acusan de adoptar decisiones que erosionan los cimientos democráticos del centro cultural.

La misiva, suscripta por Diana Saiegh, Nora Hochbaum, Alejandra Birgin, Marcelo Balsells y Francisco Javier Benito, todos ellos exdirectores designados en distintos períodos constitucionales, expresa un rechazo contundente a lo que definen como un giro ideológico preocupante. Según plantea el texto, las conductas de Muzio no solo implican una falta de cooperación con la conmemoración del 24 de marzo, fecha emblemática del último golpe de Estado, sino que también revelan una intencionalidad más profunda: desmantelar el legado de un espacio concebido durante casi un siglo como un puente de encuentro, intercambio académico y defensa de los derechos humanos.

Los denunciantes sostienen que la negativa a facilitar la realización del acto en homenaje a las víctimas del terrorismo de Estado constituye apenas la punta visible de una problemática mayor. Con estupor y tristeza, según sus propias palabras, advirtieron que la conducción actual ha dispuesto la remoción de una placa conmemorativa dedicada a los 30 mil desaparecidos, un gesto que calificaron como un hecho gravísimo. En ese sentido, remarcaron que la sustracción del símbolo, ocurrida a inicios del presente mes y previamente denunciada por la Asamblea de Ciudadanos Argentinos en Francia (ACAF), hiere el consenso democrático forjado durante décadas en torno a la memoria plena del horror desatado tras la ruptura constitucional de 1976.

Más allá del acto en sí, la carta profundiza en lo que sus autores consideran un patrón sistemático de desmantelamiento de los principios fundacionales de la Casa. La institución, erigida en 1928 como un espacio de recepción para científicos, estudiantes y artistas que realizan pasantías y estudios de posgrado en la capital francesa, se vio envuelta en una atmósfera que los exdirectores describen como de control permanente. Los residentes del edificio —que posee 57 habitaciones simples y 13 dobles—, denunciaron en la misiva, transitan sus días bajo una constante coerción, con temor a manifestar sus ideas por el riesgo cierto de ser desalojados. Este clima de intimidación, afirmaron, contradice de manera flagrante los valores históricos de convivencia en la diversidad, apertura al mundo y respeto que caracterizaron a la institución desde sus orígenes.

Otro de los puntos que encendió las alarmas entre los exdirectores es el uso que actualmente se le da a la sede. Según la denuncia, la Casa Argentina en París está siendo utilizada como anfitriona de reuniones de grupos políticos europeos identificados con la ultraderecha, un giro que consideran incompatible con la esencia de un espacio que debía mantenerse al margen de cualquier facción extremista. La gestión de Muzio, señalaron, desconoce las normas básicas de convivencia, diálogo institucional y respeto que se construyeron con esmero a lo largo de casi un siglo de historia compartida.

Ante la imposición de una veda para llevar adelante cualquier acto conmemorativo en el marco del aniversario del golpe dentro de la Casa, los exdirectores y exdirectoras expresaron su gratitud hacia otras instituciones que, en un gesto de solidaridad, abrieron sus puertas. En particular, destacaron la colaboración de la Casa de Alemania en la Cité Internationale Universitaire, que permitió que los residentes argentinos pudieran finalmente organizar el homenaje que les fue negado en su propio espacio.

En el cierre de su pronunciamiento, los firmantes reafirmaron con énfasis su adhesión al acto que se llevará a cabo el próximo 24 de marzo de 2026 en el corazón de la Cité Universitaire Internacional de París. Allí, convocaron a sostener vivo el compromiso irrenunciable con la Memoria, la Verdad y la Justicia, así como con los ideales de Libertad, Igualdad y Fraternidad que, sostienen, deberían seguir siendo el faro de una institución que hoy ven con preocupación derivar hacia un rumbo opuesto.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *