A cuatro décadas de su irrupción en la política nacional, el legendario apellido suma al menos una docena de miembros con salarios estatales. Desde los pasillos del Congreso hasta las aduanas, pasando por creditazos millonarios y escándalos de corrupción, la familia se reinventa en el corazón de la gestión de Javier Milei.
El apellido Menem constituye, desde hace por lo menos cuatro décadas, una suerte de ilustración viviente de los capítulos más signados de la historia política argentina. Lo que alguna vez se creyó un linaje atado a una época específica ha demostrado una asombrosa capacidad de supervivencia. Mientras algunos de sus miembros nunca abandonaron las plantas permanentes ni los cargos públicos que ocupaban desde tiempos inmemoriales, otros, avivados por el calor de la nueva gestión libertaria, encontraron un lugar propicio para recolocarse y, de paso, abrirle el camino a la generación más joven de la familia. En la actualidad, se contabilizan al menos doce integrantes de este clan que subsisten a expensas del erario público, distribuidos estratégicamente en el Congreso de la Nación, la Auditoría General de la Nación, la Aduana y diversos gobiernos provinciales.
Un veterano en las sombras y su vínculo clave con los Milei
Entre todos ellos, incluyendo al recordado exmandatario Carlos Saúl y a su hermano, el extinto exsenador Eduardo Menem, el miembro de la familia con mayor veteranía percibiendo haberes del Estado es Eduardo “Lule” Menem, primo de Martín y sobrino de aquel legislador. Desde 1984, Lule se desempeña en el Congreso, moviéndose con sigilo en los corredores del poder, aprendiendo el oficio político al observar a sus dos ilustres tíos. Durante los años en que el apellido resultó mal recibido en la arena pública, Lule aguardó con paciencia. Para él, era solo una cuestión de tiempo hasta que surgiera una fuerza dispuesta a reubicar a los Menem en el centro de la escena. Esa oportunidad llegó con Javier Milei. Desde el arranque de la administración, el veterano asesor tejió un fuerte vínculo, especialmente con Karina Milei, la hermana del Presidente y secretaria General. Su influencia fue tal que participó de todas las reuniones de gabinete hasta alcanzar el puesto de subsecretario de Gestión Institucional de la Secretaría General de la Presidencia. Sin embargo, su nombre ha vuelto a las primeras planas a raíz del escándalo por coimas y sobreprecios en la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis), donde Lule Menem aparece investigado como un eslabón central de la presunta cadena de corrupción. A pesar de los señalamientos, continúa siendo una pieza fundamental en las mesas de negociaciones con gobernadores y en cada espacio donde Karina Milei le indique.
Martín Menem: de empresario fallido a presidente de la Cámara
El actual titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, hijo de Eduardo y sobrino del ex Presidente, representa el rostro más visible de este renacimiento dinástico. Con un pasado como empresario, supo formar parte de un entramado comercial que, a nombre de sus hermanos, se vio envuelto en contratos multimillonarios con el Estado, como el caso de la firma Tech Security. Alejado de la política hasta que el llamado libertario resonó en sus oídos, Martín ingresó en 2021 al poder legislativo como senador por La Rioja. Un fugaz intento por conquistar la gobernación provincial terminó en un tercer puesto, cuando los riojanos le recordaron que no residía allí desde hacía al menos tres décadas. Finalmente, arribó al poder de la mano de los Milei en 2023, convirtiéndose en una de las personas de mayor confianza para los hermanos. Con la velocidad que impusieron las primeras derrotas parlamentarias de La Libertad Avanza, tuvo que absorber un universo de saberes para moverse en un Congreso que desconocía. Y no lo hizo solo: lo hizo en familia.
El núcleo duro: asesores, primas y un jefe de 24 años
Como detalla la periodista Gabriela Vulcano en su investigación sobre el denominado “Clan Menem”, Martín fue asesorado y acompañado paso a paso por su primo Lule. A su alrededor formó un equipo que hoy cuenta con su prima Amalia Menem, una veterana de tres décadas en el Congreso, como secretaria privada. Pero la joya de la nueva camada es Sharif Menem. Con apenas 24 años de edad, este joven es hijo de Gabriel, hermano de Lule. Pasó de las empresas familiares a un cuestionado cargo como Director General de la Secretaría Privada de la Presidencia en 2024. “A manejar sin espejos retrovisores”, proclamó en su cuenta de X cuando los Milei tomaron el poder. Hoy, sus publicaciones se reducen a repostear triunfos libertarios en el ámbito universitario y mensajes de su tío Martín, Karina Milei o Manuel Adorni. En los pasillos del Congreso se comenta que, sin importar la hora o el lugar, donde está Martín allí se encuentra Sharif. Su perfil ganó notoriedad este año al aparecer en la lista de funcionarios que obtuvieron un crédito hipotecario del Banco Nación: en su caso, por la suma de 357 millones de pesos. Además de la confianza de su tío, Sharif se ganó la lealtad de los hermanos Milei hasta el punto de ser designado para conducir la juventud nacional de La Libertad Avanza.
Créditos millonarios y parientes de bajo perfil
Dentro de ese mismo núcleo, su hermana Nazarena, de 26 años, posee una planta permanente en la Auditoría General de la Nación, organismo donde también trabaja su madre, Alejandra Dennon, quien durante mucho tiempo utilizó su apellido de soltera para eludir la relación familiar. Nazarena, al igual que su hermano, accedió a un crédito hipotecario por casi 237 millones de pesos. Entre ambos jóvenes acumulan un endeudamiento de 600 millones de pesos otorgados por el banco estatal. En el Senado, el apellido reaparece con Carola Menem, hermana de Lule, quien se desempeña como asesora en el despacho del senador riojano Juan Carlos Pagotto, el hombre que Karina Milei eligió para controlar la selección de jueces.
Expansión aduanera y los Menem que enfrentan a Milei
El poder de Lule Menem en el Estado estaba en plena expansión antes del estallido del escándalo de la Andis. En el marco de la disputa por el control político en la Aduana, otro miembro del clan, Jorge Horacio Menem, fue nombrado director de Reingeniería de Procesos Aduaneros. Junto a él, la joven Lara Menem, de 22 años, trabaja en la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). Sin embargo, no todos los Menem marchan al unísono con la administración violeta. En La Rioja, Alfredo Menem, primo segundo de Martín y actual ministro de Desarrollo Social provincial, declaró abiertamente que “Carlos Menem no estaría para nada de acuerdo con este gobierno”, al que definió como excluyente y discriminador. También Yamil Menem, al frente de la Agencia de Espacios Públicos, y Jorge Menem, en el Tribunal de Cuentas riojano, han optado por quedarse en la vereda opuesta a la de Martín y Lule. Una familia tradicional de la política argentina que, en plena era de la lucha contra “la casta”, suma cargos, causas y parientes en las filas del poder.
