El Presidente desactiva la tensión oficialista y respalda a Caputo tras las acusaciones a Menem

El Presidente desactiva la tensión oficialista y respalda a Caputo tras las acusaciones a Menem

En una entrevista concedida a Neura, el mandatario Javier Milei calificó como “prefabricada” la polémica desatada en redes entre el titular de la Cámara de Diputados y su principal asesor político. El líder de La Libertad Avanza ratificó la continuidad del consultor en la mesa de conducción nacional y relativizó las internas como meras discrepancias saludables, al tiempo que matizó sus críticas hacia la gestión de Mauricio Macri.

En medio de una semana signada por rumores de grietas internas en el oficialismo, el máximo referente del Poder Ejecutivo salió al cruce de las especulaciones para aclarar el vínculo entre dos de sus colaboradores más cercanos. Durante un mano a mano con el canal Neura, el jefe de Estado se refirió al reciente enfrentamiento virtual protagonizado por el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y el estratega presidencial Santiago Caputo, a raíz de publicaciones realizadas desde una cuenta anónima en la red social X que hostigaban a este último.

Lejos de confirmar una fractura, el mandatario sostuvo que aquella controversia que acaparó la atención durante el fin de semana no fue más que un montaje. Según sus declaraciones, al líder de la Cámara Baja “le han plantado” aquellos mensajes, sugiriendo que existió una operación deliberada para sembrar discordia. “Está prefabricado”, enfatizó el presidente, quien añadió que el propio Menem brindó explicaciones en el seno del gabinete y que existe material fílmico elaborado por el cineasta Santiago Oría donde se detalla la maniobra orquestada en su contra.

En ese sentido, Milei fue contundente al momento de definir la naturaleza del vínculo que lo une a sus dos funcionarios. Describió a Santiago Caputo como “un hermano”, al tiempo que elogió la labor de Menem al frente de la Cámara baja, calificándola de “fenomenal”. De esta manera, el líder de La Libertad Avanza ratificó sin ambages que el consultor político mantendrá su lugar en la mesa estratégica del Gobierno nacional, despejando cualquier especulación sobre una posible salida.

El presidente aprovechó la ocasión para relativizar el concepto de interna partidaria, al que definió como una construcción periodística aplicada a diferencias de criterio entre personas que piensan distinto. Bajo su óptica, la ausencia de discrepancias sería síntoma de un pensamiento único, algo que consideró indeseable. “Eso es sano, que no haya un pensamiento solo. Acá lo que importan son los resultados”, sentenció, trazando un paralelismo implícito entre la libertad de opinión y la eficacia gubernamental.

El telón de fondo de esta declaración lo constituye la tensión latente entre Menem, alineado con la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, y el asesor Caputo. Dicha polaridad interna había quedado expuesta luego del cruce en redes vinculado al manejo de cuentas atribuidas a militancia digital. Sin embargo, con su intervención, el jefe de Estado buscó clausurar cualquier interpretación que diera por descontado un quiebre definitivo.

En otro orden de temas, el primer mandatario moderó el tono de las críticas que días antes había vertido sobre la administración de Mauricio Macri. Durante un discurso ofrecido en el evento de la Bolsa de Valores celebrado en el MALBA, Milei había calificado la ley de Alquileres como un “ataque al derecho a la propiedad” y la ley de Góndolas como una “aberración”. No obstante, en la entrevista con Neura aclaró que sus dichos no constituían una embestida directa contra el ex presidente, a la vez que descartó cualquier similitud sustancial entre su gestión y la del líder del PRO.

Para respaldar su postura, el actual mandatario desglosó una comparación técnica entre ambos períodos. Subrayó que si bien el gobierno de Macri heredó un déficit fiscal similar al que él recibió, no ejecutó el ajuste necesario y dejó que fuera el mercado quien lo impusiera. En cambio, afirmó que desde el primer día de su gestión puso en jaque la cuestión fiscal. Detalló que en 2017, la administración anterior arrastraba un déficit de cuenta corriente equivalente a siete puntos del Producto Bruto Interno (PBI) y un déficit fiscal del seis por ciento, mientras que su gobierno exhibe equilibrio tanto en las cuentas fiscales como en la cuenta corriente.

Asimismo, acusó a la gestión de Macri de haber vulnerado la independencia del Banco Central, recordando el apartamiento de Federico Sturzenegger el 28 de diciembre de 2017 por discrepancias con las metas inflacionarias. Milei interpretó aquel episodio como un avance institucional destinado a sostener el cobro de impuestos inflacionarios a la ciudadanía. Para cerrar su argumentación, añadió que el gobierno precedente pactó con Sergio Massa la sanción de la ley de renta financiera y promovió una cultura contributiva basada en “pagar impuestos felices”, una filosofía opuesta a la actual, signada por la reducción de la presión tributaria.

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