Milei denuncia un supuesto espionaje interno en Olivos y reemplaza al personal civil por militares

Milei denuncia un supuesto espionaje interno en Olivos y reemplaza al personal civil por militares

Tras una reunión de urgencia, el Gobierno dispuso que la Casa Militar asuma el control integral de la residencia presidencial, mientras crecen las versiones sobre la influencia de Mario Suli, el hombre de confianza del mandatario, en la decisión de desplazar a doce trabajadores.

El presidente Javier Milei denunció un presunto caso de «espionaje interno» en la Quinta de Olivos y ordenó el desplazamiento inmediato del personal civil que se desempeñaba en la residencia, según confirmaron fuentes oficiales y testigos directos de los hechos, ocurridos en las últimas cuarenta y ocho horas. A partir de ahora, los mozos y el intendente del predio serán militares, en el marco de una reestructuración que el Ejecutivo justificó como una medida para elevar los estándares de seguridad del mandatario y de su entorno.

La determinación no constituye un hecho aislado. Dos semanas antes ya había sido removido Osvaldo Sosa de su cargo como intendente de la quinta presidencial, y su lugar fue ocupado por un teniente. Aquel primer movimiento anticipó lo que luego se convertiría en una purga más amplia del personal civil que prestaba funciones en el complejo.

En ese contexto, fuentes citadas por el portal El Destape señalaron que las sospechas del Presidente habrían sido alimentadas por Mario Suli, su mano derecha y el hombre de gorra y barba tupida que suele acompañarlo en casi todas sus apariciones públicas. «Suli, que no tiene ni el secundario terminado, es el que le llenó la cabeza a Javier de que lo espiaban y le comían la carne», revelaron desde el entorno de la residencia. La vinculación entre ambos se habría originado a través de la rama judía ortodoxa de Jabad Lubavitch, y desde entonces no se habrían separado.

Una fuente al tanto de los acontecimientos relató que Suli es quien prueba primero la comida del mandatario, una práctica que, según esta versión, forma parte de los recaudos extremos que se adoptaron para cuidarlo. Sin embargo, en una parte del Gobierno apuntan directamente a Suli y niegan que hayan existido hechos concretos de espionaje o robo de los alimentos del Presidente. «Es terrible», se quejaron ante El Destape desde Olivos, donde se convocó una reunión urgente para abordar el tema. En ese encuentro se resolvió que los reemplazos definitivos del personal de limpieza y cocina sean militares.

Por ahora, la orden de Milei es categórica: «Que los mozos sean militares». No habrá, por el momento, nuevo personal civil trabajando en la Quinta de Olivos. «Vendrán todos de afuera, nada civil. Cocinan militares, limpian militares. Todo ellos», contaron a este medio. En total, los despedidos de la quinta son doce, todos ellos señalados como sospechosos de filtrar información. El resto de los civiles desplazados que no fueron despedidos serán reincorporados a la Casa Rosada.

Tras hacerse públicos los hechos, el Gobierno emitió un comunicado oficial en el que informó que «la Casa Militar asumirá la responsabilidad integral de las funciones de seguridad de la Residencia Presidencial de Olivos, así como de las residencias transitorias del Presidente de la Nación y de su familia, con el objetivo de fortalecer la seguridad y al mismo tiempo facilitar los procesos administrativos internos». El texto asegura que «la transferencia integral de responsabilidades y bienes de la Quinta Presidencial de Olivos a la Casa Militar, que se cumplimentará en un máximo de 60 días, responde a la necesidad de elevar los estándares de eficiencia y seguridad del Presidente y de su entorno en el marco de la escalada de la inseguridad a nivel global y de la visita del Papa León XIV a la Argentina, que demandará un gran movimiento de personal ajeno para la ejecución de obras y la prestación de servicios necesarios para el acondicionamiento de la visita oficial».

El comunicado también explicó que «esta iniciativa, conforme a lo estipulado por la Ley de Defensa Nacional y las facultades de la Casa Militar, incluye la provisión de seguridad en la Casa Rosada y en todos los sitios donde se encuentre el Presidente de la Nación, tanto en el territorio nacional como en el ámbito internacional». Y concluyó: «Al mismo tiempo implica la disolución de la Administración General de la Residencia Presidencial de Olivos y la separación de las funciones de seguridad, administración y control, lo que posibilitará reducir la estructura formal y la cantidad de personal que allí permanece».

La decisión, que implica un traspaso total del control civil al ámbito militar en la residencia presidencial, marca un giro en la organización interna de Olivos y deja abierta la pregunta sobre el alcance real de las sospechas que motivaron la medida, así como sobre el peso que la figura de Suli tiene en las determinaciones más sensibles del mandatario.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *