Santilli y Caputo buscaron en París destrabar el respaldo legislativo a la reforma política, el Presupuesto 2027 y la Ley Malvinas, pero el fallo de la Corte sobre la extranjerización de tierras trastocó los planes oficialistas
La comitiva encabezada por el presidente Javier Milei, acompañado por buena parte de su gabinete y trece mandatarios provinciales aliados, desembarcó en Francia con la excusa de participar en la promocionada semana argentina destinada a captar inversiones. Sin embargo, las conversaciones que se desarrollaron en París excedieron ampliamente el terreno económico y se internaron en el porvenir electoral del país, así como en la determinación de la Casa Rosada de suprimir las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias con el propósito de entorpecer cualquier intento opositor de organizarse y poner en riesgo la continuidad presidencial.
Antes de emprender el retorno, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el ministro de Economía, Luis Caputo, ejercieron como anfitriones de una velada parisina junto a los gobernadores, encuentro del que el primer mandatario estuvo ausente. El objetivo de ese cónclave consistió en intentar avanzar en los entendimientos que deberán resolverse más adelante en el Congreso. Las conclusiones de ese encuentro generaron cierto entusiasmo en las filas del Gobierno, aunque la discusión de fondo y lo que finalmente se acuerde deberán cerrarse en territorio argentino, en negociaciones cara a cara con cada uno de los gobernadores dispuestos a colaborar.
Santilli y Caputo son quienes custodian las llaves para intentar alcanzar el pacto con los mandatarios provinciales. El ministro coordinador tiene a su cargo la faz política, con la promesa de que el oficialismo libertario no disputaría con candidatos de peso sus respectivos distritos en las elecciones provinciales, donde se dirime la continuidad de sus liderazgos, siempre que respalden en el Parlamento la eliminación o suspensión de las primarias. El titular del Palacio de Hacienda, por su parte, es quien determina si abre la billetera ante los reclamos de los gobernadores acuerdistas para sostener sus frágiles economías domésticas antes de que arranque el cronograma electoral en las provincias, y si incluye en el proyecto de Presupuesto 2027 alguna obra que favorezca a sus territorios. Nada de eso está aún sellado.
El panorama se complicó además por la resolución de la Corte que habilitó la extranjerización de la tierra, un fallo que desordenó la agenda legislativa oficialista y añadió un factor de incertidumbre a una negociación que, por ahora, permanece abierta y sin desenlace a la vista.
