El presidente argentino asistió a una gala privada en Washington organizada por plataformas vinculadas al trumpismo y a un portal de noticias falsas, mientras acumula una agenda internacional con escaso contenido institucional. En su discurso, redobló sus ataques contra Lula da Silva, elogió a Bolsonaro y defendió la intervención extranjera en Venezuela.
Javier Milei emprendió un nuevo desplazamiento hacia Washington costeado con recursos públicos, esta vez con el propósito de recibir una distinción y pronunciar un discurso en el marco de la llamada “Gala Hispana”, un acontecimiento de carácter privado impulsado por sectores del trumpismo latinoamericano con la finalidad de recolectar fondos para campañas de la derecha en la región. Entre los responsables de la organización figuran la plataforma de “educación financiera” Latino Wall Street y el portal argentino La Derecha Diario. La primera de estas entidades está conducida por Tony Delgado, hijo de Henry Delgado, un narcotraficante condenado a prisión perpetua que recuperó su libertad gracias a una reforma penal promovida por Donald Trump en 2018. El segundo medio, por su parte, es el sitio de noticias falsas creado por Fernando Cerimedo, exasesor de Milei que actualmente se encuentra detenido en Bolivia acusado de un intento de femicidio contra su expareja, Nadia Beller. De acuerdo con el registro que lleva el sociólogo Pablo Salinas, de los diecinueve viajes que Milei ha realizado hasta el momento a territorio estadounidense, solamente siete contaron con algún tipo de agenda oficial o institucional.
Un fenómeno de alcance barrial
Desde el estrado donde pronunció su alocución, Milei aprovechó la ocasión para volver a agraviar a su homólogo brasileño, Ignacio “Lula” Da Silva, quien busca la reelección en una disputa directa con Flavio Bolsonaro, a quien el mandatario argentino considera un “amigo”. Milei reiteró el calificativo de “comunista” contra Lula, pero en esta oportunidad añadió un nuevo epíteto: lo llamó “dictador”. “Bolsonaro se impondrá nuevamente ante el dictador comunista Lula da Silva”, vociferó Milei. “Saludos, Jair querido”, expresó el presidente argentino dirigiéndose a la distancia al exmandatario brasileño, condenado a veintisiete años de prisión por haber intentado un golpe de Estado tras las elecciones que perdió en 2022 precisamente frente a Lula, cuyo resultado nunca reconoció. Para Milei, no obstante, Bolsonaro padre “continúa injusta y vengativamente encarcelado”.
En el resto de su intervención, Milei hizo hincapié en los supuestos “vientos de cambio” políticos que recorren la región, con la llegada al poder de presidentes de derecha alineados con Trump, como él. “En el 2023, echamos al socialismo de Argentina. Luego, reeligió Daniel Noboa en Ecuador, ganó Rodrigo Paz en Bolivia, Asfura en Honduras, José Antonio Kast en Chile, Keiko Fujimori en Perú y Abelardo de la espriella en Colombia”, enumeró. Lo que omitió fue que, desde 2018 en adelante, en la región lo que predominaron fueron los ciclos cortos y el péndulo entre los progresismos y las derechas. En esa línea, además, festejó la invasión norteamericana en Venezuela. Más tarde defendió la intervención de Trump en Venezuela y sostuvo que gracias a esa intromisión “Venezuela está volviendo a recorrer el sendero hacia Occidente y la democracia, mientras que la dictadura cubana se remueve intranquila ante un Estados Unidos que entiende bien en qué consiste el régimen que tiene frente a sus costas”.
El precio de la libertad
Un día antes de que el Congreso intentara rechazar el DNU 70/2023 con el que Milei pretendía entregar el territorio nacional a los extranjeros sin ningún tipo de límite, el presidente pronunció desde Estados Unidos: “Argentina siempre tuvo todo lo que el mundo necesita: energía, minerales, alimentos, y talento”. Milei declaró que “el precio de la libertad es la eterna vigilancia”, y habló “del cambio” que atraviesa la región, “así como el mundo entero”, por el giro que los gobiernos están dando hacia la derecha. “Hay que ver el rol de la República Argentina en este contexto”, indicó y se adjudicó realizar “un aporte que espero contribuya a la consolidación de esta Latinoamérica libre que estamos construyendo”. Añadió que su gobierno aplicó “un verdadero shock de libertad para evitar la peor crisis de nuestra historia”, y admitió el alineamiento total con Israel y Estados Unidos “para defender los valores judeocristianos que dieron vida a la civilización occidental”. Sin ningún tipo de tapujo subrayó que lleva adelante “una alianza histórica con el presidente Trump”, para “liberar a la región”, que, según él, “vivió más de dos décadas bajo el yugo socialista”. Sostuvo que los gobiernos anteriores en países como la Argentina “nos condujeron a la lógica marxista de opresor/oprimido que terminó en un trato desigual ante la ley y corrompió la esencia misma de Occidente”, y puso de ejemplo a Cuba y Venezuela.
Con amigos así
El segundo organizador de la Gala Hispana fue el portal creado por Fernando Cerimedo, quien participó activamente en la campaña y los primeros años del gobierno de Milei y que ahora está detenido en Bolivia por intento de femicidio. Antes de brindar sus palabras, el mandatario había recibido un “Reconocimiento al Liderazgo y al Impacto Global en el marco de la Herencia Hispana”. Sin embargo, ese no será el único galardón de la gira presidencial. Este jueves Milei recibirá otro premio denominado “Global Champion of Free Enterprise”, en reconocimiento “a su defensa de los principios de la libre empresa y la libertad económica”. La primera edición de la “Gala Hispana” se realizó en febrero de este año en Mar-a-Lago, la residencia en Florida del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Uno de los objetivos de esas “galas” es reunir dinero que, posiblemente, sea utilizado para la campaña oficialista de cara a las elecciones de medio término del 3 de noviembre, donde Trump se juega el control del Congreso, o también para que personajes como Cerimedo y Javier Negre —actual dueño del portal La Derecha Diario— lo empleen para financiar las campañas sucias a favor de los líderes de extrema derecha en América Latina.
De hecho, en la primera edición de la Gala organizada por Cerimedo, fue premiado el propio Cerimedo. El ahora detenido recibió el premio de “consultor político del año”, y el encargado de presentarlo fue Eduardo Bolsonaro, uno de los hijos de Jair Bolsonaro y hermano del candidato a presidente de Brasil, Flavio. Antes de invitar a Cerimedo a subir al escenario, Eduardo Bolsonaro lo presentó como quien “tuvo el coraje, desde la Argentina, de ayudar a Brasil denunciando el posible fraude electoral de 2022 en la elección que puso al socialista Lula como presidente electo de Brasil”. Eduardo Bolsonaro también participó de este segundo evento que se hizo en Washington y que contó con la presencia de Milei. “Mañana en Washington DC compartiendo el escenario con el Presidente Milei. Gracias por el apoyo, Latino Wall Street”, escribió el brasileño el martes y etiquetó, entre otros, a Tony Delgado. El jueves Milei visitará la Cámara de Comercio de los Estados Unidos y dará una conferencia denominada: “El caso argentino: el desafío del crecimiento económico tras décadas de populismo”. Además, a las 17, participará de un evento de la Presidencia Argentina de la IHRA.
