El diputado de Unión por la Patria calificó al régimen de incentivo a las grandes inversiones como un “estatuto del coloniaje” y advirtió que revisará proyecto por proyecto los beneficios concedidos, al tiempo que negó una eventual fórmula con Sergio Massa y ratificó su respaldo a Cristina Kirchner.
El legislador nacional de Unión por la Patria, Máximo Kirchner, arremetió con dureza contra el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), al que describió como un verdadero “estatuto del coloniaje” por los cuantiosos privilegios que otorga al capital concentrado. En una entrevista concedida a Radio con Vos, el referente de La Cámpora sostuvo que, en caso de que el kirchnerismo vuelva a conducir o integrar un gobierno nacional, impulsará una revisión exhaustiva de todos los proyectos que hayan sido aprobados bajo ese esquema. “Si está todo en orden, continuarán porque constituyen un derecho adquirido. Pero debemos examinarlos uno por uno”, afirmó con tono firme.
Al ser consultado sobre el régimen de ventajas impositivas, aduaneras y cambiarias que se aprobó en el marco de la Ley Bases, Kirchner consideró que se ha concedido al sector privado mucho más de lo que este esperaba, sobre todo a proyectos que ya estaban planificados con anterioridad. “Hablamos de grupos económicos gigantes y no de un puñado de empresarios argentinos que se asocian para invertir”, precisó el diputado, sin dejar de reconocer que existen regímenes especiales aplicados durante gestiones peronistas, como los vinculados al gas natural licuado, a la industria del software o al acuerdo con Chevron para poner en marcha la explotación en Vaca Muerta.
Consultado acerca de la conducta que adoptaría un eventual gobierno peronista, Kirchner fue categórico al señalar que su postura será la de auditar la totalidad de los proyectos. Hasta el momento, la cartera económica ha dado luz verde a veinticuatro iniciativas, de las cuales veinte corresponden a minería, petróleo y gas. “Se auditará y, si todo está en regla, seguirán porque es un derecho adquirido. Pero hay que mirarlos uno por uno”, reiteró el dirigente, quien ejemplificó con una situación hipotética: “No vaya a ser que a alguno le hayan otorgado el RIGI y después haya dado un giro y vendido el proyecto; hay que observarlo con detenimiento”.
Entre los aspectos que más cuestionó del régimen, mencionó la reducción de la carga impositiva sobre las ganancias, al comparar que una minera multinacional tributa el veinticinco por ciento mientras que un pequeño comercio debe afrontar el treinta y cinco por ciento. También objetó la cesión de soberanía que implica someter las controversias a tribunales internacionales. “Contás con herramientas para generar inversiones y eso no está mal, a todos nos parece correcto. Lo que no puede ocurrir es que exista un RIGI que sea casi un estatuto de coloniaje”, sentenció.
Kirchner puso de relieve además que los enormes beneficios concedidos no se tradujeron en un incremento de la inversión extranjera directa en el país, la cual disminuyó durante la gestión de Javier Milei. “Lo que debe preguntarse un gobierno es qué hace con las condiciones que imponen los sectores económicos cuando benefician a un sector minoritario de la economía pero perjudican a la mayor parte de la sociedad”, planteó el legislador.
En otro orden, y con la mira puesta en el año electoral, Máximo Kirchner desmintió la posibilidad de conformar una fórmula junto a Sergio Massa en la que él ocupara el cargo de vicepresidente, y reafirmó que su candidata es la expresidenta Cristina Kirchner. Respecto de una eventual postulación del gobernador Axel Kicillof, dijo desconocer cuál es su pensamiento actual, aunque no descartó la concreción de una gran alianza dentro del peronismo.
