El blindaje del decreto y el operativo en la capital desviaron la atención de las marchas nacionales, pero la falta de articulación opositora prolonga un escenario de dispersión que nadie parece capaz de revertir
El Ejecutivo nacional consiguió salvaguardar su controvertido decreto de necesidad y urgencia y, al mismo tiempo, logró correr el foco de las multitudinarias manifestaciones que se replicaron a lo largo y ancho del territorio. La combinación de una fuerte represión en la ciudad de Buenos Aires y la presunta actuación de provocadores infiltrados terminó por desdibujar el impacto de las protestas. Ese rédito obtenido por el oficialismo, sin embargo, tendrá una duración tan efímera o tan sólida como la capacidad real de la dirigencia opositora para construir una respuesta que verdaderamente incomode al poder de turno.
Resulta pertinente, aunque resulte obvio, detenerse en algunas particularidades de lo que, una vez más, se pareció más a una batida que a un despliegue de contención. El informe elaborado por la Comisión Provincial por la Memoria registró a no menos de quinientas cincuenta personas afectadas por el lanzamiento de más de ciento veinte granadas de gas lacrimógeno, además de cientos de proyectiles de goma y sustancias químicas. Dieciséis miembros de ese mismo organismo recibieron el impacto de esos dispositivos. La periodista Laura Quispe, de Telesisa, sufrió siete impactos de balas antitumulto en la cadera y la cintura. En tanto, Guido Piotrkowski, fotógrafo de Página/12, recibió un disparo de proyectil de goma en el pecho mientras realizaba su cobertura.
El punto central del escenario político pasa por otro lado: la fragmentación opositora continúa sin resolver quién capitaliza el descontento que se expresa en las calles. Mientras el Gobierno festeja el respaldo a su norma y la dispersión de las marchas, del otro lado no aparece un liderazgo nítido que traduzca ese malestar en una alternativa con peso. La pregunta que sobrevuela es sencilla y acuciante: ¿para cuándo habrá una conducción opositora capaz de articular algo nítido?
