Bullrich toma distancia de Milei por sus dichos sobre los periodistas y la hoguera

Bullrich toma distancia de Milei por sus dichos sobre los periodistas y la hoguera

La senadora y referente del oficialismo cuestionó la frase presidencial, reclamó mesura en el lenguaje y defendió el rol de la prensa, en una nueva señal de autonomía frente a La Libertad Avanza

En medio de un fin de semana atravesado por la expectativa electoral en Brasil, Patricia Bullrich volvió a marcar diferencias con Javier Milei. Esta vez, el motivo fue la frase del mandatario sobre “quemar en la hoguera” a un grupo de periodistas, pronunciada el viernes tras conocerse su sobreseimiento en la causa por el caso $Libra. La senadora, que integra el espacio oficialista, consideró que se trata de “una palabra que cruza un límite” y advirtió que ese tipo de expresiones no constituyen una forma válida de responder a una idea, sino una manifestación “muy fuerte, muy dura”.

La intervención de Bullrich no fue improvisada. Llegó el domingo, cuando promediaba la tarde y ya se perfilaba que Brasil no convalidaría a las extremas derechas, a través de una aparición sorpresiva en la señal La Nación+. Allí, con tono medido pero firme, sostuvo que la libertad de expresión “protege siempre a la prensa cuando critica al poder” y también “protege al presidente cuando responde”. Sin embargo, aclaró que las críticas, desde su punto de vista, se contestan con argumentos. En esa línea, reivindicó un liberalismo más clásico —distante del que encarna el presidente— y afirmó que “defender la libertad también es respetar a los que nos cuestionan”.

El malestar en el oficialismo no se limita a la frase sobre la hoguera. Según pudo reconstruir este diario, Bullrich no concurrió el lunes a la reunión de gabinete, por lo que no se cruzó con ninguno de los Milei, y el martes se suspendió el encuentro de la mesa política. Fuentes consultadas indicaron que tampoco hubo llamadas entre la senadora y Karina Milei, con quien mantiene una relación tensa desde hace tiempo. En su último encuentro con el presidente en Olivos, donde conversaron sobre sus diferencias, Bullrich salió con la convicción de que le habían otorgado carta blanca para seguir expresándose, algo que habría molestado a la hermana del mandatario.

La secuencia de gestos de autonomía venía acumulándose. De hecho, su diferenciación pública por el episodio de las hogueras no fue una reacción en caliente: se produjo unas 48 horas después del evento en la Fundación Faro, al que Bullrich asistió y donde Milei pronunció la frase. En aquel momento, su único comentario fue un tuit con una foto abrazando al presidente y la leyenda “Una noche de ideas y de libertad”. La elección del momento para tomar distancia —justo cuando se conocían los resultados en Brasil— sugiere una decisión estudiada y fría, más que una respuesta impulsiva.

No es la primera vez que la senadora se distancia en materia de trato a la prensa. Ya lo había hecho al bloquear el pliego de una jueza familiar de Hugo Alconada Mon, uno de los periodistas mencionados por Milei en su amenaza. Tampoco es la primera señal de diferenciación estratégica: el mismo viernes anterior había publicado un video en el Senado con música de la banda de reguetón Plan B, un guiño que los empresarios leen como “Plan Bullrich 2027”.

Lo llamativo del episodio es que la crítica más clara y enfática no provino de los aliados del PRO o de la UCR, sino de una figura del propio oficialismo. La exgobernadora bonaerense María Eugenia Vidal escribió que “la libertad no se defiende desde una hoguera, sino con respeto y coherencia”, y agregó que tener convicciones firmes implica aceptar que otros piensen distinto. La dirigente del PRO Silvia Lospennato, por su parte, sostuvo que “ninguna hoguera mata las ideas pero normalizar la violencia verbal es jugar con fuego”, y recordó que cuidar la convivencia democrática es una obligación. El exministro Pablo Avelluto cruzó a ambas por sus tuits, a los que describió como casi haikus: “La hora de hablar sin decir nada. El PRO, en otras palabras”.

La Unión Cívica Radical fue más dura: aseguró que Milei “pasó todos los límites” con su frase y advirtió que los ataques a la libertad de expresión mutaron hacia la violencia política e incluso cruzaron la frontera de la política interna. La pregunta que sobrevuela ahora es si este espanto se traducirá en un retiro de acompañamiento al oficialismo en las votaciones clave del Congreso, donde, según pudo saber este diario, las dudas eran serias.

En su intervención, Bullrich también recordó que quien ejerce un cargo público “siempre está bajo escrutinio, siempre es mirado por el periodismo y siempre es comentado”, algo que, sugirió, el presidente tampoco parece haber entendido en sus tres años de mandato. “Si la justicia da la razón, mejor aún, pero siempre en los procesos, el poder tiene que saber que va a estar siempre mirado”, insistió en relación con las investigaciones periodísticas sobre el caso Libra. Y aconsejó al mandatario: “Hay que cuidar un poco las palabras y tratar de no cruzar los límites, que en este caso significa una frase tan fuerte como quemarlos en la hoguera”.

Con este nuevo gesto, Bullrich consolida un perfil propio dentro del espacio oficialista, marcando distancia en un tema sensible como es el vínculo con la prensa y el uso del lenguaje por parte del poder. La interna, lejos de resolverse, suma un nuevo capítulo.

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