La ex presidenta y actual líder del justicialismo se recupera en el Sanatorio Otamendi luego de una operación de urgencia, mientras un grupo de simpatizantes se congregó en las puertas del centro médico para manifestar su apoyo.
La ex mandataria Cristina Fernández de Kirchner fue sometida este sábado a una intervención quirúrgica de urgencia en el Sanatorio Otamendi, tras sufrir una molestia abdominal que requirió atención inmediata. La dirigente, que actualmente cumple una condena en régimen de prisión domiciliaria, fue evaluada inicialmente en su residencia del barrio de Constitución por un equipo médico, el cual determinó la necesidad de trasladarla a un centro asistencial para realizar estudios más profundos.
Según informó un comunicado oficial, el traslado se realizó con la correspondiente autorización judicial y, una vez en el sanatorio, los diagnósticos confirmaron la presencia de una apendicitis aguda que había derivado en una peritonitis. La cirugía para resolver ambos cuadros fue calificada como exitosa por los profesionales a cargo, y la paciente se encuentra en etapa de recuperación.
Frente al establecimiento de salud, un grupo de militantes se congregó de manera espontánea portando banderas y carteles con mensajes de aliento dirigidos a la titular del Partido Justicialista. La muestra de apoyo refleja la intensa repercusión que genera su situación de salud en el ámbito político y social.
Cabe recordar que la ex presidenta, de 72 años, cumple condena en su domicilio bajo vigilancia electrónica desde junio del año pasado, luego de que el Tribunal Oral Federal 2 le aplicara una pena de seis años de cárcel en el marco de la causa Vialidad. Este antecedente judicial hizo necesaria una autorización expresa para permitir su traslado y hospitalización.
La última intervención quirúrgica registrada en la historia clínica de la dirigente se remonta a noviembre de 2021, cuando fue sometida a una histerectomía en el mismo sanatorio. En aquella oportunidad, Kirchner agradeció públicamente la dedicación y el profesionalismo del equipo de salud que la asistió. Anteriormente, durante su mandato presidencial, había afrontado procedimientos por un tumor tiroideo en 2012 y por una colección subdural crónica en 2013.
El actual episodio ha puesto nuevamente en el centro de la atención pública la salud de una de las figuras políticas más influyentes de las últimas décadas, al tiempo que reaviva el debate en torno a su situación judicial y las condiciones en que cumple su condena.
