El organismo modificó los límites de asignación a plazos fijos, permitiendo una exposición individual de hasta el 50% en cada modalidad. La medida busca optimizar la gestión de los fondos utilizados por las billeteras virtuales y podría incidir en los rendimientos que perciben los ahorristas.
La Comisión Nacional de Valores comunicó una modificación sustancial para los Fondos Comunes de Inversión de dinero, conocidos como Money Market, que son empleados por numerosas billeteras digitales. A partir del próximo viernes, estas carteras colectivas podrán destinar un porcentaje más elevado de sus recursos a plazos fijos, tanto en su versión tradicional como en la modalidad precancelable. La iniciativa tiene como propósito fundamental otorgar una mayor flexibilidad en las decisiones de inversión.
La nueva normativa incrementa del 35% al 50% el límite máximo para invertir en cada tipo de plazo fijo de manera individual. Esto significa que la exposición a cualquiera de estas alternativas podrá alcanzar, de forma separada, hasta la mitad del patrimonio del fondo. Simultáneamente, la autoridad precisó que se preserva el tope conjunto del 70% para la inversión total en ambos formatos de plazos fijos. En términos concretos, los fondos tienen ahora la posibilidad de asignar hasta el 50% en plazos fijos no precancelables y otro 50% en los que sí permiten una cancelación anticipada, aunque la suma de ambas categorías no debe superar el 70% del capital total. Adicionalmente, se mantiene la facultad de invertir hasta un 20% en títulos de deuda con vencimiento inferior a un año.
Las disposiciones que regulan la liquidez mínima obligatoria y los topes para otros activos generadores de intereses –excluyendo los plazos fijos tradicionales– permanecen sin alteraciones.
La CNV explicó que esta determinación es resultado de un monitoreo permanente realizado en conjunto con el Banco Central de la República Argentina. El objetivo declarado es proporcionar a las sociedades gerentes instrumentos regulatorios que faciliten una administración más eficiente de la liquidez en estos fondos y una distribución más ágil de las inversiones.
Analistas del sector ya evalúan los posibles efectos de la medida. Nicolás Cappella, del Grupo IEB, destacó que las billeteras virtuales y los fondos podrán concentrar hasta un 70% en plazos fijos, combinando ambas variantes dentro de los márgenes establecidos. «Esta flexibilización podría motivar que una porción de los fondos que se dirigían a cauciones bursátiles se oriente ahora hacia plazos fijos precancelables, los cuales suelen ofrecer una tasa más elevada», señaló. Agregó que, como consecuencia, podría observarse una ligera disminución en la tasa TAMAR –referencia para los depósitos a plazo fijo mayoristas– y un repunte en las tasas de caución, fenómeno que ya comenzó a vislumbrarse en el mercado.
Una eventual reducción de la TAMAR podría trasladarse en los próximos días a los rendimientos que abonan las principales billeteras digitales a sus usuarios.
Según fuentes del ámbito financiero, el ajuste regulatorio impulsado por las autoridades persigue disminuir la liquidez destinada a las cauciones bursátiles. Estos instrumentos representan préstamos de muy corto plazo, canalizados a través del mercado de capitales y respaldados por garantías en forma de valores. En estas operaciones, quien requiere fondos entrega títulos como colateral y recibe un crédito bajo condiciones preestablecidas, mientras que el inversor aporta su capital con la expectativa de obtener un interés pactado.
Cabe recordar que, desde el pasado diciembre, los Fondos Money Market tienen prohibido destinar más del 20% de su patrimonio a cauciones bursátiles, un límite significativamente menor al permitido con anterioridad. Esta restricción respondió a un crecimiento sostenido en ese mercado y a la recomendación del Banco Central de limitar la participación de estos fondos para preservar la eficacia de la política monetaria.
Consultoras especializadas interpretan que la estrategia gubernamental busca fomentar que una parte de las operaciones transaccionales migre desde los fondos de inversión hacia el sistema bancario tradicional. El uso intensivo de estos vehículos en contextos de alta volatilidad había generado complicaciones para la autoridad monetaria.
Para los ahorristas, estos cambios han impactado de manera directa en la rentabilidad ofrecida por los fondos y, por ende, en los intereses que las billeteras virtuales pagan sobre los saldos disponibles. La reducción del porcentaje permitido para cauciones obligó a reorientar una porción importante de los recursos hacia alternativas bancarias, que generalmente proporcionan retornos más bajos. Este fenómeno ya se ha traducido en un descenso en los rendimientos de varias plataformas digitales, con algunas ofreciendo tasas nominales anuales inferiores al 20%.
