En medio de un clima electoral precoz, el mandatario nacional se presentará por primera vez en el escenario folklórico más emblemático, buscando reconectar con una provincia clave mientras su gobierno navega aguas turbulentas.
El presidente Javier Milei prepara su arribo a territorio cordobés para protagonizar un hecho político y simbólico de envergadura: su presentación inaugural como Primer Mandatario en el prestigioso Festival de Doma y Folklore de Jesús María. La ocasión, que aún aguarda confirmación formal, tendría lugar durante la velada del viernes 16 de enero, jornada consagrada a la actuación estelar de Chaqueño Palavecino, cuya convocatoria ha registrado una demanda de entradas sumamente dinámica, según los organizadores. Este evento marcaría el inicio de una seguidilla de apariciones públicas de similar naturaleza, de acuerdo con versiones provenientes de ámbitos allegados a la Casa Rosada.
El viaje presidencial se produciría tras la polémica celebración pública del bombardeo estadounidense en Venezuela, pudiendo su agenda sufrir alteraciones de emergirse novedades críticas en ese frente internacional. El escenario jesusmariense se ha erigido en un punto de encuentro ineludible para la clase política provincial y nacional, operando históricamente como un barómetro sensible del clima social. Se anticipa que Milei estará flanqueado por integrantes de su gabinete, replicando el esquema de comitivas que lo acompañaron en recientes incursiones por la provincia, donde compartió protagonismo con el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y su hermana, Karina Milei.
En las dos ediciones previas del festival bajo su administración, la representación del espacio libertario recayó en la vicepresidenta Victoria Villarruel. Su comparecencia en 2024 cosechó ovaciones en un contexto de efervescencia triunfalista. No obstante, la narrativa cambió radicalmente un año después: la titular del Senado se presentó en medio de una tempestuosa disputa interna con el Ejecutivo, enfrentando una fría recepción que osciló entre la indiferencia del público y la evasión tácita de otros dirigentes, temerosos de sufrir represalias presidenciales. Aquel momento reflejaba una nave oficialista zarandeada por la tormenta y distante de su apogeo. Villarruel, visitante habitual de la provincia, solía alojarse en Villa Allende, en la residencia de Emilio Viramonte Olmos, quien posteriormente fue designado por ella en un cargo administrativo senatorial, del que dimitió a las pocas semanas.
En esta oportunidad, Milei intentará captar el apoyo de un auditorio que podría albergar cierto resquemor por la controvertida maniobra vinculada a las retenciones a fines de septiembre, pero que, en el ámbito de las urnas, mostró una pronunciada inclinación por el voto libertario. Aunque los actores evitan sumergirse prematuramente en la lid electoral, ya se vislumbra un 2027 de intensa polarización en Córdoba. Durante el año pasado, el Presidente impulsó a su espacio con dos visitas en un lapso breve: un acto en las escalinatas del Parque Sarmiento y una recorrida por el barrio de Nueva Córdoba, fórmula que replicaría luego en su denominado “Tour de la Gratitud” postelectoral.
El propio mandatario había insinuado la gira al responder a un usuario en la red social X el primer día del año, señalando que visitaría Córdoba y, en segundo término, la provincia de Buenos Aires. Como es habitual en sus desplazamientos, lo acompañará Gabriel Bornoroni, referente de línea dura del entorno familiar y jefe del bloque libertario en la Cámara de Diputados, quien confirmó su participación. Bornoroni se perfila como el principal aspirante a encabezar la candidatura oficialista en la provincia para los comicios del año próximo.
Por el lado del oficialismo provincial, el gobernador Martín Llaryora, quien busca la reelección, se encuentra disfrutando de un período vacacional. Su entorno no se aventura a confirmar una presencia en Jesús María, dado que el mandatario no agendó el compromiso antes de su partida. Previo a su receso, Llaryora realizó ajustes significativos en su gabinete: transformó los ministerios de Ambiente y Desarrollo Humano en secretarías, instituyó una Procuración Penitenciaria y renovó el mando policial. Sumó, además, una designación estratégica al incorporar al diputado electo Miguel Siciliano como ministro de Vinculación Territorial, robusteciendo así su equipo de cara a la etapa que se avecina.
Tarde o temprano, la escuadra libertaria y la coalición cordobesista iniciarán una pulseada preliminar por un turno electoral que, se presume, se ubicará lo más adelante posible dentro del calendario de 2027, distanciándose de la elección presidencial. La de Milei no será la única presencia de figuras nacionales oficialistas en la provincia. Este domingo, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, y el secretario de Ambiente y Turismo, Daniel Scioli, se presentarán en la Plaza Federal de San Roque para lanzar el Plan Verano local y un operativo interfuerzas. En ese acto convergerán con sus pares provinciales: el ministro Juan Pablo Quinteros y el presidente de la Agencia Córdoba Turismo, Darío Capitani. Dentro de este marco, también se anticipa una visita previa al predio de Jesús María durante el fin de semana.
Para Monteoliva, la relación con la cartera provincial es sumamente fluida, y aunque ejerce una función nacional, actuará en terreno conocido: es cordobesa y ocupó brevemente el ministerio local bajo la gobernación de José Manuel de la Sota. Su gestión concluyó de manera abrupta tras el acuartelamiento policial y el consiguiente caos desatado en diciembre de 2013.
